domingo, 27 de abril de 2014

Todo será si tiempo es todavía.
Aquella sola línea luz que protegías.
Todo será lineal a la manera
En que ha de ser siempre la ironía.
Infame. Como aquel todavía día.
Inútil como lo que protegías.
Infame como vos sabias.
Porque temes  claro el tiempo  
Alejando aun todavía extravío
dulzor tu sima
Me diste siempre inútilmente.
Me extraviaste para siempre.

Y yo que no creía

domingo, 10 de noviembre de 2013

Círculo polar

Lo circular de aquella ventana lo había atrapado para siempre.
Se había quedado con pocas imágenes de aquella época.
Pero la ventana redonda estaba en la puerta metálica de su memoria prendida con imanes en las cuatro puntas.
Y así andaba por allí buscándola mientras buscaba.
El día que se encontraron en la calle de casualidad el andaba como siempre con la ventana a cuestas y la guitarra en la otra mano.
El día que se perdieron de algo paso desapercibido para los dos.
Quizás porque el estaba mirando fascinado por la ventana redonda que por fin habían encontrado en el remate de la esquina.
Quizás porque ella no había podido darse cuenta que el quería la ventana porque mágicamente la convertía a ella, en dos.
Èl fascinado en el reflejo de su ventana circular muy parecida a aquella de la pensión de mala muerte, aquella de los primeros encuentros.
Ella convencida que no  era la ventana lo que extrañaba… 

miércoles, 2 de octubre de 2013

Para que salga habrá que hacerlo
Para hacerlo habrá que salir.
Salimos tantas veces desde siempre.
Y siempre sale algo que no quisimos hacer.
Hacer para salir del paso.
Es como salir a pie.
Hacer por hacer.
Es dos veces.
Salir es volver otra vez.
Para que salga habrá que hacerlo

Para salir habrá que volver

sábado, 21 de septiembre de 2013

El Tano lll

Después de los baúles con ropa de otros tiempos y del proceso que lo llevo a ser quien es.
El Tano, siguió con sus historias. el convencido de que la ropa que vestía lo hacia ser el mismo.
Yo convencido de que la fe y el consumo son casi lo mismo.
El tano se desgranaba cuando contaba historias porque solo contaba aquello que de alguna manera era importante para su vida.
Aquella tarde me contó como le costaba dejar el mundo común.
Para pasar al mundo de aquel ser supremo que predicaba.
Así me contó que la relación con aquella mujer a la que había seguido en la plaza
Por haberle llamado la atención su ropa, no estaba del todo bien.
Me contó que solo podían  hacer aquellas tareas que implicaban         agradar al supremo.
También me contó muy compungido, como en su casa se hacia todo lo que el supremo y sus leyes dictaban desde el librito azul.
Y la extraña tarde aquella en que descubrió la alegría de saber que todo aquello era una ofrenda.
Entonces me acorde de aquella mesa servida con vinos y comidas y aquella noche imparable de la que venia mal dormido.
Y entendí que una ofrenda puede ser una bendición o el mismo infierno