domingo, 8 de septiembre de 2013

EL TANO 

A  algunos por momentos le resultaba un Tano pesado, pero el no se daba mucho cuenta
De que aburría.
Se seguía preguntado algunas cosas hasta el cansancio. Cuando se dio cuenta que aburría
Se comenzó a preguntar sin decir palabra.
Aquella tarde de sol  y de algunas innovaciones en el barrio  como las plantas nuevas en  la plaza y la fuente con agua después de una sequía de la que ya todos avían perdido la cuenta. Aquella tarde sentado en un banco con el sol de costado y luz perfecta se distrajo un segundo del agua que escupía aquella estatua para mirar por un momento.
 Tres o cuatro mujeres cruzaban por el camino del medio.
Casi de inmediato vomitó desde la cabeza hasta sus labios sin dejarla salir aquella pregunta que de inmediato tubo su respuesta.
Mujeres predicadoras, mujeres predicando a quien sabe que Dios pero predicadoras.
Acto seguido se fijo en aquello que le daba la verdad  inexpugnable.
Y de inmediato descubrió aquello, sus ropas, sí sus ropas eso era lo distinto.
Son predicadoras por sus ropas, con olor a naftalina y de otro tiempo.
Quiso con toda el alma recibir una prédica, porque después de notar aquel detalle.
Descubrió en aquellos personajes la convicción mas profunda.
Quiso pero no pudo recibir prédica, porque aquellas mujeres se alejaban dejando el olor a naftalina.
Se acomodo en el banco nuevamente para seguir preguntándose.
Seguro ya que no solo quería creer, sino que quería  aquellas ropas desteñidas y el olor a naftalina, el maletín y aquel libro de tapas azules.
Así fue que me contó El tano como llego a ser predicador
  





jueves, 4 de julio de 2013

Esquina

Cuanto tiempo hace falta.
De estar siendo
Para que cuando
Ya no sea, guste a nada.
Cuantos días de nada
Me pregunto para traerme
Una vez mas esa ventana.
Si para andar aferrándome
A aquel tiempo, es necesario
Volver a aquella esquina.
Me lo repito para que quede claro 
Te lo repito para no quedármelo.
No te vistas otra vez.
Ya no te miro.
Soy la esquina con viento de aquel.
Día.
Porque siendo la esquina doblo siempre.
Antes de la idea de la nada.
Aunque sepa desde siempre
ya no hay nada

martes, 2 de octubre de 2012

Discusión


Se  le cruza todo el tiempo
Un  tango no bailado.
Mientras el cielo se antojó  mojando.
Mientras el mundo  ocurrió
salado.

 Un balde abandonado 
Busca aquel trapo en la otra
Puerta.
Para esperar limpiar una vez más.
Los vidrios rotos por el tango.
Golpeando al irse afuera.

Y se le cruza un gato que saltando el balde
No registró  el amor.
Para dormir detrás del hueco  
Que quedo después del vidrio.
Que aun no limpió  el balde.

 Se le cruza todo el tiempo.
Las ganas de bailar.

Desechadas por un tango lastimado.
 El mundo cada vez más salado.
Esperando otro tango vestido
 Pronto para bailar una vez más.

Escapando del vidrio.
Devolviéndolo al mundo.
Aquel que por un rato.
Pensó perder con ella.
Y que con ella ha de volver.
Después del vidrio roto



sábado, 29 de septiembre de 2012

Pasacalle


Cuenta el pasacalle algún evento.
Mientras tanto el viento lo corrompe.
No importa si el viento  lo desangra.
Importa que se quede en la retina
el evento el pasacalle , el viento.
Cuenta el pasacalle algún evento
Que se fue, que vendrá que esta viniendo
 Siempre será flor  de pasacalle.
La nostalgia futura,la presente.
De aquello que anuncia para siempre