sábado, 29 de septiembre de 2012
Pasacalle
domingo, 19 de junio de 2011
El Concepto
Siempre tubo presente aquello del concepto.
Aquello que había escuchado ya no sabia donde de que el concepto no es fácil de lograr
De que es como el dejo a perfume de un frasco que alguna vez lo contuvo.
Pero un dejo justo casi se podría decir que calculado a la perfección.
Era necesario el frasco, el perfume y sobre todo el tiempo justo para que el concepto surgiera.
Un aroma que apenas huele marcando presencia y se hace parte del ambiente unificando todos los aromas.
Era por eso que nunca quería pensar en términos de conceptos y mucho menos si se trataba de conceptos tan importantes para él.
Pero le resultaba inevitable cuando su relación de pareja después de 3 años de separación había caído en lo conceptual.
Solo quedaba el dejo aromático de sus épocas con Laura, lo más común y rítmico de la relación, como si los baches y exabruptos nunca hubieran estado.
En resumen un buen proceso de conceptualizaciòn pensó mientras descendía de aquel bus gris que lo llevaba todos los días al mismo lugar.
En la otra parte de la ciudad; Laura que nunca se había caracterizado por su poder de abstracción, se tomaba como todos los días la pastilla redonda y blanca que le ayudaba a la vida que hacia 3 años le tocaba vivir con un hueco.
La diferencia entre los dos era tan solo una cuestión de concepto o tal vez de perfume y de tiempo….
jueves, 14 de abril de 2011
22
Le había jugado al mismo numero y a la cabeza infinidad de veces.
Por aquello de que a la suerte hay que tentarla.
Hasta que un buen día se olvido de tentar lo imposible y se dedicó a los menesteres que hoy le ocupan.
Menesteres estos que le hacen pasar algunos días tranquilos y otros como este no tanto.
Pero bueno como dice la canción “días son días”, pensó y siguió caminando por el medio de las vías del tren.
Calle segura cuando se teme siempre que un patrullero le este pisando los talones a uno.
Por las vías solo había que tener un poco de cuidado al tren que pasa dos veces al día.
Dos veces, como el 22 que son dos veces dos, el numero de su no suerte .el de la cabeza.
Llego a la estación, el tren aun no había pasado y no había milicos en la vuelta.
Sacó un boleto, miró el numero 4322, no pensó nada porque él no estaba pensando como nosotros en el 22.
Espero el tren callado, mirando a la nada, saboreando la suerte de quien escapa después
de creerse perdido.
Una ráfaga de ardor lo atravesó en un costado, de lejos el hombre guarda un revolver 22.
Esta vez la suerte había caído en la trampa….
viernes, 26 de noviembre de 2010
Versión masculina de “La Farolera”
La mortadela hace tres días que esta en la heladera, o quizás mas.
Esto podría no ser un dato relevante, pero en este caso lo es. .
Porque esa mortadela añejándose en la heladera nos habla de una casa que no cumple su función hace tiempo.
Los cambios de luces los dan los rayos solares que logran violar la intimidad domestica vacía.
Todo esto desde que “El Ulra” ya no pasa ni siquiera por la atracción de unas fetas de mortadela esperándolo.
Se había colgado en unos cuantos viajes pero siempre con retorno, esta vez estaba demorado.
Y todo por el farol de la plaza, el único que aun vivía, iluminando, desde aquellos tiempos en los que el farol tenía amigos y “El Ulra” también.
Siempre supo que aquel momento llegaría, descociendo el pánico.
El farol corría riesgos de ser retirado, se lo batió algún vecino al pedo enterado de los movimientos barriales que a nadie importan
Entonces fue la decisión de montar guardia definitiva
Huérfano, hace tiempo de padre, madre, tutor y sobre todo de compañía femenina. Desde que “
Desde entonces aquella guardia eterna y el orgullo de ser el inspirador de la versión masculina de “